(Quinto Capitulo) DEL GOBIERNO DE LA COSTUMBRE AL DESPRECIO POR LA LEY

 

Nuevamente, este gobierno municipal “mete la pata con las podas”

Hay pueblos que evolucionan con el tiempo y otros que parecen atrapados en una forma de gobernar propia de otra época. Durante demasiados años, Valdemorillo ha vivido bajo una especie de derecho consuetudinario no escrito: no el que nace legítimamente de las costumbres sociales, sino el que convierte la voluntad del alcalde en la norma de facto.

La ausencia de una oposición efectiva permitió que esa forma de actuar se consolidara. Los plenos municipales dejaron de ser el órgano de debate y control de la “no democracia” para convertirse, en demasiadas ocasiones, en un simple trámite destinado a dar apariencia de legalidad a decisiones ya tomadas. El consenso no nacía del diálogo, sino de la falta de discrepancia.

Quien quiera comprender cómo se ha construido ese poder solo tiene que observar la historia reciente del municipio y la influencia recurrente de determinados apellidos. No se trata de demonizar a nadie, sino de reconocer una realidad que se ha repetido durante décadas: los mismos entornos de influencia, las mismas inercias y, con demasiada frecuencia, la misma resistencia al cambio.

Pero el siglo XXI exige otra manera de gobernar. Las instituciones no pueden funcionar sobre la base de tradiciones políticas, relaciones personales o equilibrios de poder heredados. Deben hacerlo conforme a la ley. Ni más ni menos. Por ello resulta especialmente preocupante que, contando el Ayuntamiento (“kakistocracia”) con un secretario municipal licenciado en Derecho, cuya misión esencial es garantizar la legalidad de los acuerdos y advertir de cualquier irregularidad, sigan produciéndose situaciones que terminan en los tribunales. La función preventiva de la legalidad pierde todo sentido cuando es la Justicia la que acaba corrigiendo, meses o años después, decisiones que nunca debieron prosperar. Me estoy refiriendo al asunto de las podas en las urbanizaciones.

La legislación aplicable a las urbanizaciones no admite interpretaciones caprichosas ni excepciones interesadas. Sin embargo, la sensación que perciben muchos vecinos es que su cumplimiento ha sido, cuando menos, desigual. Y mientras tanto, el Pleno continúa aprobando acuerdos que posteriormente son paralizados o anulados por los jueces. Cuando eso ocurre de forma reiterada, ya no puede hablarse de simples errores administrativos; es legítimo preguntarse si existe un problema más profundo en la forma de entender el ejercicio del poder.

Cada resolución judicial que corrige una actuación municipal supone mucho más que un revés político del PP y VOX. Significa tiempo perdido, dinero público comprometido, inseguridad jurídica para los vecinos y un deterioro de la confianza en las instituciones. Lo que un tribunal anula después ya ha producido sus efectos, y esos efectos rara vez son gratuitos.

La ley no está para adornar los expedientes ni para invocarla únicamente cuando conviene. Está para cumplirse desde el primer momento. Quien gobierna no recibe un cheque en blanco cada cuatro años; recibe un mandato sujeto a límites muy claros: la legalidad, la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto a todos los ciudadanos por igual.

Este pueblo necesita, después de haber duplicado su población con capitalinos,  pasar definitivamente de la cultura del "siempre se ha hecho así" a la cultura del "así lo exige la ley". Porque las costumbres pueden explicar el pasado, pero nunca justificar un presente en el que el Estado de derecho quede relegado a un papel secundario. Una democracia madura no se mide por la comodidad con la que gobiernan sus dirigentes, sino por el rigor con el que respetan las normas que están obligados a cumplir.

 

Comentarios

  1. La gestión de las podas, como tantas otras decisiones adoptadas —o evitadas— por este Ayuntamiento, pone de manifiesto un preocupante nivel de incompetencia. Y esa incompetencia municipal no sale gratis: sus consecuencias también se dejarán sentir en la normalización urbanística de más de la mitad del pueblo.

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    1. Manuel Moreno (UCIN)4 de julio de 2026 a las 22:36

      ¿Realmente alguien puede confiar en este gobierno para llevar a cabo el PGOU después de las evidentes malas gestiones efectuadas a lo largo de la legislatura como la instalación de las luminarias y lo de las podas? Solo por poner dos ejemplos.

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  2. Manuel Moreno (UCIN)4 de julio de 2026 a las 22:27

    Es muy difícil revertir la situación por la singularidad territorial de Valdemorillo.
    Tenemos dos áreas muy definidas,el casco urbano en el que dominan las familias ilustres muy bien representadas en el Ayuntamiento y en la que ejercen una política caciquil anclada en el siglo xx y otra dispersa (urbanizaciones)en las que sus vecinos no están realmente integrados en la actividad política municipal y votan a las siglas nacionales en clave ideológico y no de gestión,revertir eso es misión difícil que nuestra agrupación está dispuesta a afrontrar.

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  3. Pilar García Carmona5 de julio de 2026 a las 13:07

    Dirigir un ayuntamiento puede ser más difícil que hacerlo en una empresa y en ambos casos el resultado es la perdida de dinero.
    Mientras que en la empresa actúa en el cese el consejo de administración en un pueblo quien paga es el ciudadano con sus impuestos como el tema de podas ahora

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  4. Gobernar un ayuntamiento es mucho más complejo que dirigir una empresa. Mientras una empresa busca beneficios y responde ante sus accionistas, un ayuntamiento debe atender las necesidades de toda la población, gestionar recursos públicos y cumplir una normativa mucho más estricta.
    En Valdemorillo, la gestión municipal no solo está condicionada por la burocracia, la rigidez presupuestaria y la necesidad de alcanzar acuerdos entre PP y VOX. En muchos casos, el problema comienza incluso antes de gobernar: los partidos eligen a sus cabezas de lista priorizando los intereses partidistas por encima de la capacidad de gestión, la experiencia y el conocimiento del municipio. El resultado es una administración menos eficaz, servicios de peor calidad y, como ocurre actualmente, un mayor coste para el bolsillo de los vecinos.
    La buena gestión de un ayuntamiento no depende del color político, sino de contar con responsables preparados, capaces de actuar con rigor, transparencia y sentido del interés general. Cuando los intereses del partido se imponen a los de los ciudadanos, son estos quienes terminan pagando las consecuencias.

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  6. En 1973 aterricé profesionalmente en Valdemorillo. Mi relación con el Ayuntamiento era entonces muy limitada y se reducía, prácticamente, a mis contactos con el arquitecto Andeiro. Poco a poco fui conociendo la realidad del municipio y comprobé que los alcaldes procedían, casi siempre, de algunas de las familias más notables de la localidad, como los Gamella, los Entero o los Partida, entre otras.

    En aquellos primeros años de mi actividad profesional España aún no disfrutaba de un sistema democrático. Mi trabajo me ponía en contacto con numerosos constructores, en una época de intensa actividad urbanística, especialmente en las urbanizaciones del municipio. Eran ellos quienes, en muchas ocasiones, me mantenían al corriente de cuanto sucedía en el consistorio y de la forma en que se gestionaban los asuntos municipales.

    Por entonces, Valdemorillo tenía una población reducida. La mayor parte de quienes poseían una vivienda en las urbanizaciones acudían únicamente los fines de semana o durante las vacaciones. La situación actual es muy distinta. El municipio supera ya los quince mil habitantes y una parte importante de ellos reside de forma permanente. Sin embargo, todavía existe un porcentaje considerable de vecinos que permanece al margen de la vida pública y desconoce lo que realmente acontece en el Ayuntamiento.

    Lo sucedido recientemente con la gestión de las podas y con el desarrollo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) constituye una magnífica oportunidad para reflexionar sobre el modelo de gobierno municipal que necesita Valdemorillo. La dirección de un ayuntamiento exige mucho más que encabezar una candidatura o liderar un partido político. Requiere capacidad de gestión, conocimiento de la administración pública, visión de futuro y una forma de hacer política basada en la planificación, la transparencia y el diálogo con los vecinos. Quizá haya llegado el momento de superar determinadas formas de actuación que durante décadas han caracterizado la política municipal y abrir paso a una gestión más profesional, participativa y eficaz.

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  7. Llevo dos años viviendo en una urbanización y desconocía estás cosas. Efectivamente el asunto de las podas demuestra muchas cosas

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  8. Deberíamos organizar una asociación de vecinos de las marginadas urbanizaciones y de una vez, plantarle cara a este ayuntamiento, somos más y mejores y estamos consintiendo demasiados abusos,

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  9. Hace un año decidí dejar Valdemorillo Despierta con la esperanza de que algún vecino recogiera el testigo. Lamentablemente, no ha sido así. Por eso he decidido volver, porque creo que Valdemorillo necesita una voz crítica y constructiva, especialmente ante la forma de gestionar del actual gobierno municipal.

    Sigo esperando que alguien asuma este compromiso para poder dar un paso al lado. Mi objetivo nunca ha sido hacer política partidista. La ideología me importa mucho menos que la honestidad, la transparencia, la capacidad de gestión y la competencia, valores que considero imprescindibles para gobernar un ayuntamiento y servir a los vecinos.

    A continuación, reproduzco íntegramente el escrito que me ha enviado Andrés Matas, un ingeniero de reconocido prestigio que conoce Valdemorillo como pocas personas. Creo que su reflexión merece ser leída y tenida en cuenta por todos.

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  10. Nemesio Rodríguez Lois me recuerda estos versos de Lope de Vega:
    “Todo lo que manda el rey
    Si va contra lo que Dios manda
    No tiene fuerza de ley
    Ni es rey quien lo demanda”

    Lope de Vega

    El Papa León XIV, ha dicho hace unos días, aquí, en esta España nuestra: “Perdonar no significa que lo malo hecho sea bueno, ni permitir que siga haciendo daño.”

    A modo de PREVIO, como si de un pleno se tratara, permitidme algo más: Mi última conversación con Gustavo, un Secretario sin PAR. Yo en la puerta de su despacho, él, apenas visible, en su silla, la mesa y alrededores llena de montones de papeles. Más o menos, así es que admito correcciones, esto pasó:

    .. Hola buenos días.
     Buenos días.
    .. Quería hacerte una pregunta. Eres el Jefe de Personal de este Ayuntamiento. ¿Puedes decirme que persona tiene que contestar mis impugnaciones?
     Depende, ¿A quién se las mandas?
    .. Hombre, al alcalde, a todos los Concejales, a los funcionarios de Primer Nivel, a la Aparejadora y al Jefe de Policía.
     Pues, todos tienen que contestarte. ¿A qué temas te refieres?
    .. Como políticos, podría referirme al hecho de que, en la asamblea de Mojadillas del 2025, la Junta tenía 48 votos delegados para una asamblea del 2024. Pero, lo que realmente me importa ahora es el tema económico. (NOTA: Los dos sabemos, que estamos hablando de la, mal llamada, por ilegal, EUCC Las Mojadillas)
     Eso corresponde al área de Urbanismo y urbanizaciones.
    .. Entiendo que el Concejal, sea el que me mande el informe que haya hecho el funcionario que tenga esa obligación. El informe no lo tiene que hacer el Concejal.
     Tenemos muchas cosas, vosotros sois tres, pero hay que atender a muchos.
    .. Si solo somos tres, quítanos de en medio los primeros. Nos dejáis a los pies de los caballos. ¿Qué quieres, que vaya a la asamblea, que monte un follón y me pegue con un montón? ¿Qué queréis que hagamos?
     Con los medios que tenemos, hacemos lo que podemos.
    .. ¿Qué quieres que te diga? Lo siento Gustavo, yo voy a tirar para arriba. Y, al que Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Adiós.

    Enredando con los papeles, me he encontrado este escrito, que escaneo, y aquí os lo pongo. Por lo que leo, debió suceder en tiempos de Gema.


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  11. Jesus González Martin6 de julio de 2026 a las 19:36

    Andrés continúa desarrollando e ilustrando su argumentación. Lo que resta es encontrar la forma de transcribirla, ya que actualmente me la remite en formato de imagen y, para estas tareas, debo reconocer que soy un auténtico lego. Sin embargo, la solidez y el interés de sus planteamientos justifican plenamente el esfuerzo. Con la ayuda de alguna persona más familiarizada con estas herramientas, conseguiremos editar y difundir su contenido de forma adecuada.

    Por otra parte, considero que sería deseable que alguien de una generación más joven, yo estoy enfermo, promoviera una concentración de ámbito municipal. Una iniciativa de este tipo podría tener una notable repercusión en la opinión pública y contribuir a dar mayor visibilidad a la causa que defendemos.

    Asimismo, quiero dejar constancia de que este medio está a vuestra disposición en el momento en que cualquiera considere oportuno solicitarlo. Contad con él siempre que pueda ser de utilidad para impulsar esta iniciativa.

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  12. Profesor, necesitamos a personalidades como usted para impulsar un movimiento de protesta de las urbanizaciónes.
    Después de este gobierno aparecerá otro incapaz de conseguir algo positivo y se dedicará a marear la perdiz

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