EL AYUNTAMIENTO PERTENECE A LOS VECINOS.
Cuando un alcalde o un concejal convierte la política municipal en su modo de vida, tenemos un problema. Y no, no hablamos de que cobren un sueldo. Si trabajan, es razonable que cobren. El problema aparece cuando empiezan a necesitar el cargo como quien necesita el oxígeno: sin sillón no hay sueldo, sin sueldo no hay tranquilidad y sin tranquilidad se acaba aquello tan bonito de “servir a los vecinos”. PORQUE UNA COSA ES VIVIR PARA LA POLÍTICA Y OTRA, BASTANTE DISTINTA, VIVIR DE ELLA. · La primera puede ser vocación. · La segunda puede acabar siendo una profesión con una peculiaridad extraordinaria: el jefe es el elector y puede despedirte cada cuatro años. Y eso, para algunos, debe de ser una auténtica pesadilla. Porque cuando el cargo deja de ser una responsabilidad temporal y se convierte en el modo habitual de ganarse la vida, la prioridad cambia. Ya no se trata solamente de hacer lo correcto. Hay que hacer l...