Valdemorillo incrementa un 2,5 % los salarios de su Gobierno en 2026
mientras los perfiles formativos de algunos ediles reabren el debate sobre la
preparación para gestionar lo público
El proyecto de Presupuesto destina 466.118,59 euros a
las retribuciones y cotizaciones sociales de nueve cargos políticos. La
documentación oficial del Ayuntamiento refleja trayectorias formativas diversas
entre los integrantes del Ejecutivo municipal.
VALDEMORILLO. El Gobierno municipal elevo un 2,5 % las
retribuciones de los cargos políticos con dedicación exclusiva y parcial
durante el ejercicio 2026.
El documento presupuestario
mantiene nueve cargos con dedicación retribuida: cinco con dedicación
exclusiva y cuatro con dedicación parcial.
El alcalde percibe 54.020,43 euros anuales,
mientras que el primer teniente de alcalde 47.780,48
euros. El resto de los integrantes del Gobierno entre 33.492,61
y 43.216,03 euros, según el régimen de dedicación asignado.
La formación de los responsables municipales
Junto al proyecto presupuestario, el Ayuntamiento ha
difundido las fichas biográficas de los miembros del Gobierno municipal.
La información publicada muestra perfiles académicos y
profesionales heterogéneos. En algunos casos predominan cursos de
especialización, formación profesional o estudios universitarios en curso, sin
que la documentación haga constar titulaciones universitarias finalizadas
específicamente vinculadas con las áreas de gestión que dirigen.
El primer teniente de alcalde, Miguel Partida
Casado, acredita formación en Gestión de Ciudades Inteligentes,
Administración Local y Gestión de Instalaciones Deportivas. Asimismo, indica
que cursa el Grado en Ciencias Políticas y de la Administración por la UNED.
La concejala de Promoción Económica, Juventud y
Deportes, Eva María Ruiz González, señala ser Técnico Auxiliar
Sanitario, haber realizado estudios superiores de Jardín de Infancia y diversos
cursos relacionados con educación especial, logopedia escolar y gestión
administrativa.
Por su parte, la concejala de Recursos Humanos y
Atención al Ciudadano, Rosalía Díez Gutiérrez, recoge formación en
desarrollo directivo y distintos cursos especializados sobre Administración
Local organizados por la Comunidad de Madrid.
La normativa española no exige una titulación
académica determinada para acceder a un cargo electo. Los representantes
municipales son elegidos por sufragio y pueden ejercer sus responsabilidades
siempre que cumplan los requisitos legales establecidos.
Salarios públicos y exigencia ciudadana
El monto salarial llega en un
contexto en el que la ciudadanía demanda una mayor transparencia en la gestión
de los recursos públicos y una rendición de cuentas más exigente respecto a la
actividad de los responsables políticos.
El debate no gira únicamente en
torno a cuánto cobran los representantes públicos, sino también a la
preparación técnica, la experiencia profesional y los resultados de su gestión.
Cada vez son más frecuentes las voces que reclaman que la información sobre el
currículo, la actividad institucional y el grado de cumplimiento de los
compromisos electorales sea fácilmente accesible para cualquier vecino.
La publicación de los perfiles
académicos permite precisamente que los ciudadanos conozcan la trayectoria de
quienes administran recursos públicos y puedan valorar si consideran adecuada
su formación para las responsabilidades que desempeñan.
Análisis
Los datos del proyecto
presupuestario ponen de manifiesto dos realidades objetivas. La primera es que
el Gobierno municipal incrementa un 2,5 % las retribuciones de sus cargos
políticos. La segunda es que la documentación oficial refleja trayectorias formativas
muy diferentes entre los miembros del Ejecutivo.
En una democracia, la
legitimidad de un gobierno procede de las urnas. Sin embargo, la confianza
ciudadana también se construye mediante la transparencia, la rendición de
cuentas y la eficacia en la gestión. Por ello, la publicación de los salarios,
de los currículos y de la información presupuestaria constituye una herramienta
esencial para que los ciudadanos puedan ejercer un control informado sobre
quienes administran los recursos públicos.
Seguirá.
Profesor González, no me extraña que tanta gente quiera dedicarse a la política, incluso cambiando de partido cuando conviene. Ser concejal en el Gobierno de Valdemorillo parece un auténtico chollo.
ResponderEliminarYo soy doctora en Historia y trabajo como profesora en un colegio, mañana y tarde, por menos de 30.000 euros al año. Me pregunto cuántos se apuntarían a ser concejales si, como ocurre en otros municipios, desempeñaran el cargo de forma más vocacional y por el bien del pueblo, en lugar de hacerlo por la remuneración.
En España, un concejal puede desempeñar el cargo sin percibir sueldo. Muchos ayuntamientos tienen concejales que no tienen dedicación exclusiva ni parcial y ejercen su labor de forma prácticamente voluntaria.
EliminarConsidero que algunos concejales, de los actuales, podrían continuar con su sueldo dejando que los funcionarios hagan bien su trabajo y ayudando. Eso sí, hay algunos matices: Pueden renunciar a cualquier retribución por el cargo. En algunos casos, pueden recibir indemnizaciones o dietas por asistir a plenos, comisiones o por gastos ocasionados por el desempeño de sus funciones, aunque también pueden renunciar a ellas. El hecho de no cobrar no reduce sus responsabilidades legales ni sus obligaciones como cargo público.
Por tanto, si alguien quiere ser concejal únicamente para ayudar a Valdemorillo y decide no cobrar, la normativa lo permite. Es una decisión personal, siempre que se ajuste a los acuerdos y normas del ayuntamiento correspondiente.
Ser concejal no implica necesariamente percibir un sueldo. La Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, prevé que únicamente los concejales con dedicación exclusiva o parcial perciban retribuciones. Quienes ejercen el cargo sin ese régimen de dedicación pueden desempeñar sus funciones sin cobrar salario.
ResponderEliminarAdemás, como indica Fernando, estos concejales pueden tener derecho a percibir asistencias por la concurrencia efectiva a plenos o comisiones, así como indemnizaciones por los gastos ocasionados en el ejercicio del cargo. Sin embargo, también pueden renunciar voluntariamente a estas percepciones económicas.
Un concejal mantiene las mismas obligaciones legales, éticas y de servicio público que cualquier otro miembro de la corporación. Por ello, si una persona decide presentarse al Ayuntamiento con el único propósito de contribuir al bienestar de Valdemorillo y renuncia a cualquier retribución, la legislación española lo permite. Es una decisión personal que refleja una forma de entender la política como un servicio a los vecinos, siempre dentro del marco legal y de los acuerdos adoptados por el propio
Ayuntamiento.
Referencia jurídica: artículos 75, 75 bis y 75 ter de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local (BOE núm. 80, de 3 de abril de 1985).