El valor de la ciudadanía, para la convivencia pacífica
CONSCIENCIA CÍVICA DE VIVIR EN UNA SOCIEDAD DE
TODOS
Vivimos en “hogares públicos” y necesitamos construir
el valor de la ciudadanía, para poder existir en convivencia pacífica. Cuando
se logra el sentido de ciudadanía, se comprende que no solo somos sujetos de
derechos sino también de obligaciones. Las adiciones de libertades individuales
de interés personal no satisfacen una democracia, se precisa de relación para
alcanzar los proyectos y aspiraciones de interés común para construir la colaboración
consciente de los ciudadanos.
SE PUEDE CONSIDERAR BASURA TODO AQUELLO
QUE HA DEJADO DE SER ÚTIL Y, POR TANTO, TENDRÁ QUE ELIMINARSE O TIRARSE. Se
clasifica en tres diferentes categorías de basuras:
Nacimos para vivir en sociedad y estamos
facultados para construir juicios de carácter moral dentro de un pensamiento
analítico, crítico y social. Ser ciudadano es mucho más que tener un
DNI o pertenecer a una sociedad.

El abandono indiscriminado de residuos en la calle tiene un alto coste ambiental. Degrada
la naturaleza entorno y perjudica nuestro derecho a disfrutar de un medioambiente
seguro. En este sentido, la educación ambiental es la mejor herramienta para
consolidar hábitos responsables. Para conseguir un entorno natural sin residuos,
además de la sensibilización y la educación del pueblo, es absolutamente necesario conocer en profundidad cuáles son las fuentes
de los restos, por qué se produce, categorizar las distintas basuras que lo
provocan y buscar soluciones al problema.
En nuestro caso debe de ser el Ayuntamiento
el que, por medio de una campaña de concienciación ciudadana, haga llegar a la ciudadanía
la necesidad de cooperar para preservar nuestro medio natural de vida. Que no
se puede abandonar cualquier residuo en cualquier lugar. Que algunos residuos
son altamente contaminantes. Y de una forma general: QUE DEBE HACER EL
CIUDADANO para deshacerse de un tipo determinado de residuo que puede dañar el
medio natural si se deposita en el terreno de manera indiscriminada y con
nocturnidad.

La orgánica: Se
genera de los restos de seres vivos como plantas y animales, ejemplos: cáscaras
de frutas y verduras, cascarones, restos de alimentos, huesos, papel y telas
naturales como la seda, el lino y el algodón. Este tipo de basura es
biodegradable. La
inorgánica: Proviene de minerales y productos sintéticos, como:
metales, plástico, vidrio, cartón plastificado y telas sintéticas, aceites.
Dichos materiales no son degradables. Sanitaria:
utilizadas para realizar curaciones médicas, como gasas, vendas o algodón,
papel higiénico, toallas sanitarias, pañuelos y pañales desechables, medicinas
caducadas, colchones usados… etcétera. Dejar estos materiales en cualquier
lugar, puede ser perjudicial para la salud de otras personas.
Por otra parte, cuantas más cacas hay en la calle, en menos sitios serán bienvenidos los
perros. El
incivismo y la mala educación de ciertos dueños de perro nos afecta a todos a
muchos niveles: está claro que es un verdadero asco pisar una “mierda”, que es
un riesgo para la salud pero además así se perpetúa la idea de que
los perros son sucios y que es mejor no tenerlos cerca porque siempre acaban
manchando y dejando un reguero de pis y caca a su paso, como si
tuvieran incontinencia. El hecho de estar en un parque con flora no significa
desentenderte de tu can y ponerte a mirar el móvil...
Efectivamente, a los españoles nos falta todavia el civismo responsable que tienen los europeos del norte. Ellos son incapaces de esconderse para depositar un colchon viejo en mitad de balconcillos esperando que los servicios municipales se lo lleven. No tienen conciencia que la calle es de todos.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo que debe ser el ayuntamiento quien informe a los vecinos de la importancia de reciclar los residuos y los lugares en los cuales deben depositar los enseres. Que las pilas no se pueden dejar en cualquier sitio, que tambie las medicinas caducadas hay que depositarlas en contenedores de las farmacias y que las cacas de los perros debemos recogerlas.
Debemos ser conscientes que el medio ambiente sufre una degracion importante.
La CONCIENCIA CÍVICA deberia hacer énfasis en la educación y formación de la población joven, como estrategia para el rescate de los valores éticos, cívicos – ciudadanos y democráticos para la consolidación de una democracia real y participativa donde se reconozca la pluralidad la tolerancia y el reconocimiento expreso de la dignidad individual y grupal o de grupos minoritarios.
EliminarNecesitamos educación para la ciudadanía y darnos cuenta que todo aquello que realizamos en contra del espacio natural estamos “enmerdando” nuestro futuro modo de vida
Miedo me da oír hablar de Educación para la Ciudadanía, sobre todo desde que se están aprobando leyes para que los seguidores de la Ley LGTBI tengan el poder educar a nuestros niños en sus conceptos y los padres se tengan que aguantar o ser sancionados. Luego hablan de Franco y su dictadura ¿Qué es lo que estamos viviendo ahora?
ResponderEliminarA lo de este asunto que nos trae Jesús. Vaya por delante que, en los países del norte los hay tan guarros como aquí, los he visto. Otra cosa es que, si allí les pillan haciendo algo incorrecto, les sacudan bien sacudidos.
Cualquier acto de nuestra vida debiera estar encaminado a cuidar el medio ambiente y nuestro espíritu. Al fin y al cabo, todos, sin excepción, formamos parte parte del conjunto material y espiritualmente, ateos incluidos.
No me puedo creer que haya un solo ciudadano, en esta España nuestra, que no sepa donde tiene que tirar sus desechos o que no sepa preguntar dónde debe depositarlos y como. Por eso, cuando veo una bolsa de envases tapando el agujero, redondito él, y yo tengo que empujarla para poder meter la que yo llevo, me acuerdo del inútil que no sabe meter su bolsa, podía dejársela en casa, encima de su mesa de comedor, así podría enseñar a sus visitas lo bien que recicla.
En Mojadillas, en el 97, más o menos, construimos un camino cortafuegos, en la linde de la urbanización y para que sirviera de un acceso rápido a los vehículos de los bomberos, en caso de incendio. La verdad es que resultó quedar, casi, como un paseo bonito a la orilla del río, la mar de agradable. Luego los excrementos de los perros lo han degradado bastante. Me llegó por las redes un comentario "LOS PERROS SON LOS ÚNICOS ANIMALES QUE HAN CONSEGUIDO QUE EL HOMBRE LES RECOJA SUS CACAS". A veces no son capaces de educar a todos los humanos, lamentablemente.
Hablemos de convivencia. Cada vez la hacemos más difícil. Eso de respetar los derechos de los demás, parece que se queda para otros. En casa de los demás no me molestan sus perros, si no fuera porque ladran a horas intempestivas y te impiden descansar. No tienes bastante con tus problemas "culinarios y pituitarios", resultado de los años y los quirófanos, que te despiertan dos o tres veces en la noche, no, tienes que soportar a los perros del vecino y poner cara sonriente para mantener la convivencia. Y, si se te escapa algún comentario un tanto dolido, entonces tienes que soportar una sonrisa indolente y burlona o una mirada molesta. En esto, como en tantos otras ocasiones, por ejemplo con los OKUPAS DE MI CALLE, a veces y a mi pesar, me pregunto si merece la pena guardar tanta compostura.
Como puede verse, la Cultura y la miseria conviven por el buenísmo de la Cultura. También se puede decir por la CONCIENCIA CÍVICA de aquellos que la tienen y que en mi pesimismo me parece que cada vez son menos.
Pasadlo bien. Andrés
Y al igual que numerosas playas, Valdemorillo está llena de flamantes mierdas de todos los colores gracias a guarros y guarras que con aire distraído evitan recoger y precintar las cagarrutas en una bolsita higiénica, sin intención de llevar a cabo el levantamiento apestoso, lleno de bacterias y quizás portador de enfermedades, que constituye un obstáculo en mitad de muchas direcciones. Las calles son un campo de minas difícil de sortear si acostumbras a distraerte mirando el cielo azul o caminas muy segura, con la vista al frente.
ResponderEliminarComo alcaldesa, no dudaría en endurecer las sanciones por no recoger los excrementos de las mascotas en la vía pública, de cagarse en las grises baldosas y en sus dueños, a tenor de la total impunidad con la que se topan los que abandonan esas criaturas faltas de ojos y huérfanas de afecto tras abandonar el calor del cuerpo.
El que tiene un perro debería de saber las obligaciones a las que se expone, el otro día me pasó en la calle y no tenía ni papel ni bolsa ni nada, pasó una mujer y me lo dijo y le dije que estaba buscando algún papel de estos de publicidad para recogerla y se fue, cogí uno y lo limpié, una pareja de mayores vio como hice todo y me dijo si todos fueseis iguales otro gallo cantaría.
EliminarResulta ya un poco cansino el empeño de Andrés Matas en cantarnos las alabanzas del franquismo.
ResponderEliminarNo está de más recordar (una vez más) que bajo la dictadura (porque era una dictadura), todos los españoles teníamos que seguir los preceptos de la iglesia católica (que era la religión del estado) independientemente de las creencias religiosas de cada cual.
Hoy en día (parece mentira que haya que recordarlo a cada momento) si una ley no gusta, lo único que hay que hacer es cambiar la ley siguiendo los procedimientos parlamentarios habituales.