Quizás los políticos municipales comprendan que:
EL CONTROL ES
UNA GARANTÍA PARA SU PROPIA SEGURIDAD.
El cambio es
necesario, y puede que ahora sea incluso posible, pues la sociedad española ha
reducido su tolerancia con la corrupción, y los tribunales y la policía parecen
ser ahora más capaces de desentrañar y juzgar las tramas corruptas.
Los casos de corrupción que acaban siendo noticias de
prensa, una parte importante corresponde a chanchullos municipales. En
cualquier caso, deben ser los grupos políticos o los medios de comunicación los
encargados de sacar a la luz todas las irregularidades pasadas que se
cometieron durante el desarrollo del poder municipal por pequeño que parezca. A
ningún político, se le debe conceder privilegio alguno cuando maneja el dinero
de todos los ciudadanos, sin embargo, a pesar del escándalo que esto produce y
de la cercanía de las elecciones municipales, no parece que ningún grupo
político de Valdemorillo utilice su poder, de acceso a la información, para
despejar la nebulosa que se creó en el entorno del fracasado Plan General y de
algunas irregularidades cometidas, en el entorno del urbanismo mientras fue
concejala responsable la Presidenta de Pivalde.
Debo decir que había puesto mi confianza en los grupos políticos
Si se puede y en el nuevo partido de Luis Herranz Anticorrupción, en este
menester. Las personas que presenten los partidos a las próximas elecciones
primaverales deben estar libres de sospecha alguna y por ello casi es
preferible que se estuvieran alejadas de la política municipal de los últimos años.
Valdemorillo lleva demasiados años que no medra, que
no tiene voluntad de expansión económica para su gente, compárenlo con
Villanueva de la cañada. Los políticos de Valdemorillo se han dedicado a mirar
a su pecunia personal o partidista, para intentar lanzar al pueblo en busca de
un desarrollo que permita a su gente disponer de más puestos de trabajo. Este
pueblo tiene servicios y es un lugar de dormitorio para jubilados o gentes que
trabajan fuera. Además, algunos de los asuntos como la recepción de las
urbanizaciones no se afrentan con valentía para resolver una injusticia de
lustros.
Es el momento en el cual los grupos políticos deben
reflexionar sobre este asunto y no solo con intereses electoralistas. Resulta
lamentable, es intolerable, que Cerro 1 tenga planteado un conflicto absurdo
sobre una gasolinera cuando la solución de este tema pasa necesariamente por conceder una licencia de obra en unos términos urbanísticos
legales y sin tener en cuenta la opinión de la gente que vive en su entorno. ¿Esto
habría ocurrido dentro del pueblo? Desde luego que el propietario de la parcela
puede meternos en un nuevo conflicto de intereses a todos si decide seguir
adelante con un proyecto, un proyecto que dispone de todos los requisitos
legales, menos el popular para acometer una obra después de haber realizado una
inversión absolutamente licita y en un lugar destinado a servicios. Algo que
tiene algunos tintes de similitud, guardando las distancias de matiz, con
Fuentevieja.
Si de verdad queremos
llegar al corazón del problema, tendremos que modificar los elementos del
sistema que han favorecido un cierto caos administrativo en el tiempo. El
informe de la UE del 7 de octubre de 2016, habla de falta de mecanismos de control en el nivel
local, pero lo que no dice es que estos mecanismos se han ido desarticulando. Todo lo que era sólido, cuando llegó la democracia
todos los partidos políticos consideraron que el control por parte de los
funcionarios era un obstáculo para la realización de la voluntad popular, que
ellos representaban. Particularmente molestos eran los secretarios e
interventores de Ayuntamiento, funcionarios por oposición a escala nacional que
tenían encargado el control de la legalidad jurídica y económica de los
municipios. Por ello se fueron modificando las leyes para limitar sus
competencias, reduciendo los casos en que era necesario su informe y
sustrayéndoles todas las funciones de gestión, que se fueron concentrando en los
alcaldes y as.
Al mismo tiempo, se trató de menoscabar su
independencia, permitiendo en determinados casos su nombramiento directo y no
por concurso. Como siempre es bueno tener el palo y la zanahoria, se atribuyó a
los Ayuntamientos tanto la capacidad de fijar sus retribuciones como la
competencia para sancionarles (solo recientemente esto último ha sido en parte
corregido). También se ha recurrido a vías de hecho, como no convocar plazas
para poder nombrar para el cargo a un funcionario municipal afín, abusar del
nombramiento de personal eventual de confianza o incluso presionar a los
funcionarios El secretario de Valdemorillo tiene más categoría administrativa y
sueldo que un Sr. Catedrático de Universidad y la aparejadora igual que un Dr. Profesor
Titular Universitario. Se hizo por agradecimiento a los servicios prestados y
que sufragamos entre todos. La mayoría de los expedientes iniciados contra
secretarios e interventores son por emitir informes en materias que no eran de
su competencia, es decir, por intentar hacer su trabajo. Eso sí, cuando al
final algo sale mal, y a la luz, el político apunta siempre al funcionario.
Así las cosas, no nos
debería extrañar que la anterior alcaldesa, rodeada solo de leales que dependían
de ella, sin controles previos internos ni supervisión supramunicipal efectiva,
acometiera obras y proyectos innecesarios o absurdos, o desarrollara un PGOU,
abusando de unas desproporcionadas competencias urbanísticas o infringiendo la
letra o el espíritu de la legislación sobre contratos públicos.
Quizás ahora los políticos comprendan que un control
profesional e independiente no es solo una garantía para el interés común, sino
para su propia seguridad, y que la transparencia no es una amenaza, sino una
oportunidad para demostrar que no tienen nada que ocultar. Al final nos
corresponderá a cada uno de nosotros estar atentos, utilizar nuestros derechos
de información, y ejercer nuestro derecho de voto en las próximas municipales,
teniendo en cuenta lo que cada partido dice y hace en relación con la
corrupción.
Sigo sin admitir anónimos, las personas que decidan
comentar algo lo deben hacer bajo la misma responsabilidad de quien escribe el artículo.
Dice la CE que vivimos en un "Estado Social y democrático de derecho" y sin embargo en este Estado se siguen manteniendo ciertos tic´s que mucho se parecen a los característicos de un estado medieval.
ResponderEliminarEs posible que a los lectores de este Blog les parezca que al hacer esta afirmación estoy sacando los pies del tiesto. Les podría poner varios ejemplos. Me limitare a uno que pueden constatar con solo ver su recibo del IBI o de cualquier impuesto y el artículo 134.3 de la C.E.
A cualquier súbdito (ahora llamado ciudadano) se le exige con precisión micrométrica el pago de los tributos: si el 30 de noviembre no ha pagado su IBI, cuando el reloj avance un segundo y pase al día 1 de diciembre se le considerara que no ha cumplido con su obligación y se pondrán en marcha todos los mecanismos para cobrarle un 5 % más. Este porcentaje sigue aumentando si el súbdito se sigue retrasando. Se le trata como a un delincuente poniéndole una multa administrativa llegando incluso al embargo de los bienes materiales.
¿Y qué pasa en el otro lado, en lado del poderoso? Pues no pasa nada.
Nada le paso al Sr. Rajoy y su gobierno el 30 de septiembre de 2017 habiendo delinquido el artículo 134.3 de la C.E.
Nada le ha pasado al Sr. Sánchez y a su gobierno el 30 de septiembre de 2018 habiendo delinquido el artículo 134.3 de la C.E. Nada le ha pasado a la Sra. González Fernández 15 de octubre de 2017, el 15 de octubre de 2018, habiendo delinquido el artículo 168.4 de la Ley de Haciendas Locales. Nada le ha pasado a esa señora el 31 de mayo de 2018, habiendo delinquido el artículo 212.2 de la misma ley anterior.
Nada les ha pasado y además los súbditos les seguimos considerando como EXCELENTES EN GRADO SUPERLATIVO.
Esto es corrupción pura y dura y los ciudadanos callamos y permitimos estos abusos sin rechistar lo mas mínimo. Y si esto ocurre en lo más evidente, público y conocido, ¡que no pasara en los entresijos del poder donde impera la opacidad!
Invito a los lectores de este blog a que visiten la pagina "https://panv.es/?p=907". Una pequeña muestra de lo que pasa en Valdemorillo con sus 19 poderosos.
Si queremos mejorar esta sociedad, dejemos de actuar como subditos, y actuemos de forma responsable como ciudadanos haciendo que los políticos cumplan con sus obligaciones y con sus compromisos. Y si no que se vayan no podemos, no debemos, esperar cuatro años.
En los tiempos que corren, casi da miedo hablar, pero hay una cosa cierta: Los que gobiernan, al nivel que sea, están obligados a ser un ejemplo para los gobernados. No sé porque digo gobernados, debiera decir NINGUNEADOS, me parece más preciso y si no lo es, yo me siento así.
ResponderEliminarHemos visto en Francia las manifestaciones de los chalecos amarillos. Me pregunto ¿Por qué los que vivimos en las urbanizaciones no nos ponemos un chaleco amarillo cada vez que vallamos al "casco"? He dicho "casco" y no pueblo, porque las urbanizaciones también somos el pueblo.
No es fácil hacer denuncias sobre la corrupción. Para empezar, hay que poder demostrarlo, luego hay que echarle valor y, con toda seguridad, poner dinero. Que yo sepa, en los ayuntamientos, los mejor informados son los funcionarios y los políticos, son los que pueden hacerlo, son los que manejan los papeles, ya sea haciendo informes o pidiendo que se los hagan. Los demás somos ceros a la izquierda.
Hay una cosa que no se puede olvidar, a veces, confundimos actuaciones corruptas con acciones permitidas por las leyes, las normas o lo que sea, acciones que uno no quiere tragar por lo injustas que le parecen, pero que no tiene escapatoria.
Es por esto que lo de los chalecos amarillos me parece una salida, el escribir estas cosas en páginas como esta, no sirve para nada, solo para enredarnos unos con otros, mientras tanto, los burladores se ríen a sus anchas y con un poco de suerte hasta se atreven a decir que nos hemos tirado al monte.
Pasadlo bien. Andrés